" El Venerable Antónidas nos obsequia con su presencia al fin. Comenzaba a pensar que quizás había caído enfermo. "
¿" La edad le asusta, no es cierto? "espetó Antonidas . "Piensas que sólo hay una alternativa . "
Déjale pensar así, si eso lo consuela.
Algo más calmado, Antonidas dijo, " En cuanto a mi salud, no tenías de que preocuparte..Simplemente estaba ocupado en otra parte. "
¿" Buscó en mis cámaras evidencia de magia prohibida? Usted debería conocerme mejor. "
" Es cierto, en tus cámaras no hallé ninguna evidencia. En los almacenes que posees en el norte, por otra parte... " Antonidas le miró con repugnancia.
Maldito fisgón engreido. " Usted no tenía ningún derecho - "
Antonidas golpeó con su vara elpiso, haciéndolo callar, y se volvió hacia los otros magos " Él ha transformado los edificios en laboratorios para unos enloquecidos experimentos. Ved por vosotros mismos, colegas. Contemplad los frutos de sus trabajos. "Abrió la caja y la inclinó para que todos pudieran ver su contenido.
Los restos que se descomponían de varias ratas. Dos todavía escarbaban torpemente en los lados de la caja en una tentativa vana de escaparse. Varios magos se desmayaron a sus pies, y hubo un barullo de consternación. Incluso el alto elfo rubio que había permanecido sentado al fondo parecía asustado, aunque en el Príncipe Kael'thas fuera un hombre a cuya edad aquella hazaña fuera casi imposible.
Volviendo a las ratas cautivas, Kel'Thuzad vio que se habían derrumbado y dejado de moverse. Otro fracaso al parecer. No importa. Un día él crearía un espécimen estable nomuerto. Su difícil tarea sería reconocida). Solo era cuestión de tiempo.
Permanecen puntos confusos en el hechizo que callas para ti,quieres que te enseñe como desvelarlos?
El tiempo, y su aliado desconocido, aquel cuya voz(susurro) enigmática de vez en cuando lo ayudaba a acercarse un paso más a su objetivo. Muéstramelo, pensó.

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